Mi experiencia de movilidad: Felipe de Jesús Pulido Mendoza

Fecha: 27 enero 2016 Por:Relaciones Interuniversitarias


 

Desde que uno entra a la universidad siente ese deseo de comerse el mundo, de querer explotar todas esas facilidades que a uno le ofrecen para superación personal. Esto es así y no se puede negar, pues la beca, la movilidad estudiantil, las actividades extraescolares y la posición de la escuela dentro de nuestro entorno son aspectos muy aparte de los costos que se toman en cuenta para elegir la universidad que en determinado futuro será nuestra alma máter.

En las primeras semanas de clases, al iniciar esta vida universitaria, se exponen salón por salón estas facultades que la universidad otorga al alumno, a fin de que las conozca mejor y las considere para sus planes a corto-mediano plazo. Y así fue como nació mi deseo por llevar a cabo esta movilidad estudiantil dentro de mi carrera.

Siempre cuidé mi promedio y al llegar el momento decidí empezar el trámite. Fue fácil y fluido: un examen, hojas por aquí, papeleo por acá, nada fuera de lo común. La situación se complicó un poco después de haber escogido mi universidad de destino, al analizar la carga de materias equivalente al plan de estudios de mi semestre y el estar en contacto frecuente con aquella escuela que me recibiría; sin embargo, todo salió como se esperaba y llegó el día.

Dejé a mi familia, amigos y a mi novia. Sí, no fue ni siquiera un año, sin embargo, salir de la rutina es abrirse a un mundo nuevo. Dentro del período escolar experimenté muchas cosas, desde el hecho de empezar de nuevo a integrarme con gente completamente desconocida, un reto que si bien no se valora como tal, puede ser complicado de encarar. Conocer nuevos maestros, nuevas formas de aprendizaje, otras metodologías. El pasar de semestre a cuatrimestre es algo difícil por la diferencia de tiempos, pero siento que el Colón me preparó muy bien para afrontarlo.

El loro donde quiera es verde, sólo es cuestión de decir que sí y atreverse a dar el paso. Uno no se tiene que preocupar por el propio desempeño en una casa de estudios diferente, uno de los requisitos para aplicar la movilidad es el buen promedio, y un buen promedio aquí, es un buen promedio en donde sea. ¡Ánimo!

 

Felipe de Jesús Pulido Mendoza.

Alumno de la Ingeniería en Sistemas Computacionales.

Estancia en la UNIVA, periodo agosto-diciembre de 2015.


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