Misión de Semana Santa en Campeche

Fecha: 30 abril 2015 Por:Extensión Universitaria


Todo comenzó con una invitación para después convertirse en toda una aventura, llevamos un proceso de preparación para al fin llegar el 28 de marzo a Felipe Carrillo Puerto, Campeche, después de un largo pero ilusionante viaje.

Todos estábamos emocionados y ansiosos por conocer nuestra comunidad. Después de un recibimiento en el Centro Cultural Calasancio y algunas indicaciones por parte de los padres escolapios, nos dirigimos a nuestra aventura, abarcando 7 comunidades con un total de 38 misioneros.

Y fue así como llegamos a nuestras comunidades, el objetivo de estas misiones son vivir cada una de las celebraciones correspondientes a la Semana Santa, conociendo y a la vez apoyando en todas las costumbres que se lleven a cabo en esos días, también hicimos catequesis para niños, adolescentes y adultos, entre muchas otras actividades, además de lograr una convivencia con toda la gente de allá, conociendo y aprendiendo también de su cultura. 

Los lugares tan bonitos, llenos de paisajes increíbles, las personas tan hospitalarias, la alegría de los niños y la empatía con los jóvenes dieron como resultado una Semana Santa especial donde cada uno de nosotros entregó lo mejor de sí para que aquellas personas pudieran comprender el mensaje de vida que llevábamos para compartir. 

Una gran experiencia, fue la que se llevó a cabo el Sábado Santo, donde todos los equipos de misioneros se reunieron en una comunidad correspondiente y se realizó un retiro con todos los jóvenes de nuestras comunidades, cantamos, bailamos, reflexionamos y sobre todo nos divertimos muchísimo, sin duda un evento que nos unió y nos ayudó a compartir muchas cosas. 

En mi experiencia dentro de la comunidad de Chaccheito puedo decir que me llevo a personas en mi corazón, experiencias y muchos aprendizajes. Es un lugar pequeño pero lleno de personas extraordinarias, donde en realidad fuimos nosotros quienes, irónicamente, pudimos aprender muchas cosas con nuestra propia labor de enseñanza, ya que cada persona de ahí tiene algo que transmitirte y que aún sin conocerte te entrega todo de corazón.

El equipo dentro del cual te toca convivir por una semana se convierte en una segunda familia, el vivir con ellos, el apoyarnos mutuamente y el aprender de cada uno hace que aquellas personas que menos imaginabas se conviertan en personas que marcan tu vida para siempre.

Pero como todo principio tiene su final, el sábado 4 de abril nos volvimos a reunir para emprender el viaje de regreso, sin duda de los momentos más difíciles de la semana, es el despedirnos de nuestra comunidad, es sorprendente como en una semana te encariñas tanto con las personas y te acostumbras tanto a su vida, con sentimientos de nostalgia y a la vez de alegría nos despedimos, agradeciendo por todo lo que ellos nos brindaron. Finalmente el domingo por la madrugada emprendimos el viaje de regreso, todos con la ilusión de algún día regresar y volver a ver a esas mismas personas. Las misiones son esas experiencias inefables que simplemente tienes que vivir para comprender realmente el significado, sin duda es algo que te llena en todos los aspectos.

 

Gabriela Salazar Arellano

                                                                                                                                            2º semestre, Ciencias de la Comunicación


 

PrÓximos Eventos

más eventos