El maestro contemporáneo. Una reflexión actual

Fecha: 21 abril 2015 Por:Ciencias de la Educación


A propósito de la celebración de las primeras  Jornadas de la Unidad Académica de Ciencias de la Educación y Psicología (UACEP) desarrollas del 14 al 16 de abril del 2015, se llevó a cabo el panel: “El maestro contemporáneo. Una breve reflexión actual” con la participación de los maestros Sara Elena Benavides de León y Erick Velasquez Torres. Dicho panel buscó generar un diálogo de acercamiento con los estudiantes para cuestionar y analizar cuál es el papel docente dentro de la vorágine de procesos sociales fundados a partir del sistema económico actual. Los panelistas  aportaron sus miradas en torno a los fenómenos sociales particulares en zonas urbanas vinculados a fenómenos globales que dan muestra y aproximación sobre el rol social que tiene el maestro hoy en día.

Y hablando justamente de miradas, salió a colación la de la autora Johana Lozoya, quien en su libro “Los monstruos del silencio, Apuntes sobre la angustia contemporánea”, ilustra de manera concreta parte de esa dinámica contemporánea de la que formamos parte como pequeños islotes alejados de la colectividad, de lo que significa vivir en colectividad. Allí donde la regla es consume, no construye. Este discurso de enajenación promueve bosques encantados de la modernidad donde nadie encuentra espejos en donde reflejarse y sin interlocución lo que cuestiona el carácter colectivo de este sistema de redes efímeras que se van desvaneciendo en la medida que no recuerdan el sentido y propósito para las cuales fueron hechas. Es increíble que la noticia de hoy no sea la de mañana, lo que en un principio conecta al colectivo, la noticia de hoy provista de una gran carga emocional, al día siguiente pasa desapercibida. Y para rematar te haces bandera de cualquier cosa en el mundo por tres minutos a falta de una educación política.

En opinión de los panelistas, las inquietudes que despiertan el papel social del maestro en tiempos contemporáneos aborda más preguntas que otorgar respuestas: ¿cuáles son las estrategias de abordaje didáctico para el estudiante actual dentro de este contexto de modernidad o rasgos contemporáneos tan álgidos para mirar y comprendernos como individuos y sociedad?; ¿cómo hacer frente a una cosmovisión que fomenta el individualismo pero que no deja de compartir tragedias colectivas como el racismo, la guerra, la indiferencia, la opresión?; ¿cómo hacer frente a los modelos de vida de “éxito” basados en la acumulación de dinero a costa de la opresión de otros y que se forja como un síntoma inequívoco de aspiraciones de muchos estudiantes?; ¿cuáles son las oportunidades “reales” de los docentes para incursionar de forma proactiva y “exitosa” en esta marabunta de procesos sociales de inseguridad, inestabilidad política, acoso desmesurado de la violencia?

Algunas luces que aclaren las opacidades de los fenómenos sociales contemporáneos debe ir hacia privilegiar la condición humana a través del conocimiento por parte del maestro. Puesto que favorecer el conocimiento implica poner en marcha el conjunto dinámico del saber para el desarrollo social, más que una mera instrucción técnica o acumulación de información. Asimismo, esto potencializa la posibilidad de hilvanar el tejido social y el sentido de colectividad que confronte esas pequeñas islas o islotes que premian lo individual. Y en ese sentido, los maestros deben tener claro que no educan a los estudiantes para tener buenos resultados escolares, sino buenos resultados vitales fuera del aula.

Aprovechar eventos académicos como las Jornadas de la UACEP son oportunidades idóneas para fomentar el diálogo y análisis acerca de los temas educativos que nunca pasan de moda  como lo es el papel social del profesor. Y al contrario, tal como señalaban en el cierre los panelistas, siempre está abierta la puerta para reflexionar acerca de las bases prefabricadas en torno a las imágenes y conceptos ligados a lo que representa un maestro “buen” o “exitoso”. Pues a dichas bases hay que otorgarles una mirada de duda, sospecha y contraposición porque actualmente en la zona urbana se viven fenómenos sociales cuya naturaleza valdría mucho la pena examinar para comenzar a (re) pensar el rol del maestro en estos tiempos tan álgidos, acelerados, propios de lo contemporáneo.

 

Elaboró: Mtro. Erick Velasquez Torres


 

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